
Setsubun es un ritual que se realiza cada año, a comienzos de cada estación, pero que está más ligado al comienzo de la primavera.
Setsu, literalmente significa separación en partes o secciones. Este termino, está ligado a las divisiones del año solar, basadas en el calendario lunar japonés, donde a comienzos del mes de febrero (entre el 3 y el 4 generalmente), se termina el periodo Daikan (de frío severo), y comienza el período Risshun, mejor conocido como la primavera.
Originalmente, este ritual proveniente de la Dinastía Ming de China, y que entró en Japón a partir de la Era de Nara (710-794), estaba asociado a la despedida del año (Toshi Koshi), y era más para dar la bienvenida al nuevo año. Los chinos celebran el año nuevo, rigiéndose por ese cambio en el calendario lunar. Este año, casi llega a coincidir la celebración del Setsubun japonés, y el año nuevo chino.
El setsubun es un día de júbilo, pues la vida de los japoneses está marcada por las estaciones, y le dan mucha importancia a las mismas. La llegada de la primavera “lunar” está asociada con el regreso del sol, el cambio en las temperaturas, la renovación de la naturaleza, la mente y el espíritu, la expulsión de los demonios, y al simbolismo del renacer.
La
celebración de este ritual varía un poco, según las regiones de Japón
donde se esté realizando. En líneas generales, el ritual está precedido
por el Toshi Otoko, es decir el hombre del hogar que haya nacido el
mismo año del signo zodiacal Oriental que se celebre ese año. El 2008
corresponde al año de la rata (buen año, por cierto =O))), por lo que el
hombre nacido bajo ese signo deberá realizar el ritual. De no existir
nadie en la familia bajo la regencia de este signo, lo hará el cabeza
de familia.Éste se vestirá de demonio (Oni), con una grotesca máscara de color rojo, y lanzará semillas de soja (irimame) tostada por casa, a los componentes de su familia, y fuera de casa. Este proceso denominado mame-maki, lo realizará mientras dice: Oni wa soto, Fuku wa uchi (lit. Demonios fuera, fortuna dentro de casa = Demonios fuera, que entre la buena fortuna).
El uso de la soja es debido a que existe una leyenda de la era Heian, que
dice
que un monje Budista espantó a un Oni que había entrado a un templo,
lanzándole granos de soja, aunque existe una leyenda más lujuriosa que
aparece en una representación teatral de Kyougen en el templo Mibu en
Kyoto, y otros cuentos y leyendas que encierran el personaje del Oni.Además el hecho de lanzar soja, es una hermosa invitación al florecimiento de la nueva vida, ya que las semillas que tocarán la tierra, al ser germinadas florecerán en nuevas plantas.
Como parte del ritual, los miembros de la familia suelen comer granos de soja tostados. La cantidad a comer la determina la edad del consumidor, es decir si se tiene 25 años se comerán 25 granos de soja tostada, el comerlas asegura la buena fortuna, salud, y prosperidad. En algunas regiones de Japón, se añade un grano más por la fortuna del año venidero, tomando el ejemplo anterior si se cuenta con 25 años, la cantidad de granos será de 26.
En
la región de Kansai, gracias al ingenio del marketing, los productores
de algas nori para promover sus ventas, fabricaron la idea que para
esa fecha era recomendable comer un Futo-maki, para así augurar la
buena fortuna. El Futo-maki contiene siete ingredientes, los cuales le
dan mucho colorido, y que representan además las sietes deidades o
dioses de la suerte. Son el kanpyo (parecido a la calabaza), pepino,
zanahoria, pescado blanco, datemaki (tortilla dulce), shiitake (setas),
por supuesto arroz, y oboro tofu el cual es más blando que el tofu
tradicional, y un manjar muy preciado en Kioto.Este Futo-maki, también va cargado de su simbología, y contiene un
matiz más. A éste se le llama ehoo-maki, algo así como el “Futo-maki
de la dirección afortunada”. Para comerlo hay que situarse en la
dirección favorable de la buena fortuna de ese año, y seguidamente
comer en silencio, poco a poco, y sin cortarlo, los 20 CMS del
Futo-maki mientras se pide un deseo. Los paquetes de nori que se venden
en la víspera de la fiesta del Setsubun, suelen traer un calendario
lunar e indican la dirección de la buena fortuna para ese año. En el
2008, la suerte entraba por el sur-sureste.El rito de cazar y alejar espíritus y demonios, se remonta desde la Era de N
ara,
y en la Era de Heian se desarrolló la tradición de espantarlos con
humo, como se hace en otras culturas. El fuego como elemento de
purificación unido al olor de la madera, y de las cabezas secas de
sardinas, se empleó durante generaciones para ahuyentar a los malos
espíritus y demonios. En los tiempos modernos, esta costumbre se ha
perdido, aunque en algunos pueblos rurales del Japón lo pueden llegar a
realizar aún. En su sustitución, se cuelga en la puerta de casa, un
arreglo a base de ramas de acebo y de cabezas secas de sardinas la
víspera del Setsubun.Me maravilla encontrar similitudes con la cultura española, pues en España y en diversas regiones durante la época de Carnaval se celebra el denominado entierro de la sardina. Aunque éste encierra una parte religiosa, debido a que con éste se da inicio al periodo de la cuaresma, el hecho del entierro encierra la misma idea de renovación, cambio, y de dejar atrás lo pasado.
La
celebración en la actualidad, está oficiada por los monjes Budistas de
todos los templos, que bendicen los granos de soja y alzan una oración
por la buena ventura. Invitan a una celebridad de las diversas áreas,
cine, música, televisión, geishas, y deporte, para que sea el Toshi
Otoko del año encargado de lanzar la soja al público y de dar la buena
fortuna a los presentes. Me han comentado que últimamente en los templos
lanzan pequeñas bolsitas o sobres de papel con dulces, y con los
granos de soja tostados dentro para lanzarlos o para comerlos. También
es común encontrar en los supermercados pequeñas bolsas, con granos de
soja tostados, impresas con la imagen de los 7 dioses de la buena
fortuna.
Japones para todos
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